Todo parecía una historia más, indiferente a las demás. Pero no. Pues cambió el dia en el que tus ojos vi.
Podría decir que me lanzaron una especie de encantamiento mágico. Que me llevaron a viajar a lo más profundo de mi persepción y que pude observar el verde color de las praderas en otoño, ahí, reflejado en tus ojos.
Tímidos, pero voraces; ya que no apartaban un segundo su mirar de deseo, sobre mi silueta.
¿Cómo ignorar aquella situación, hacerla insignificante cuando no lo fue?
PD: Toda semejanza con la realidad es pura COINCIDENCIA.

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